Suelo pélvico

Suelo pélvico

El suelo pélvico es el conjunto de músculos y tejidos que sostienen los órganos de la pelvis: vejiga, útero y recto. Su buen funcionamiento es fundamental para la continencia urinaria y fecal, la vida sexual y la estabilidad abdominal. Cuando se debilita, aparecen problemas que afectan de forma directa a la calidad de vida.

La valoración ginecológica permite detectar a tiempo estas alteraciones y aplicar tratamientos eficaces, adaptados a cada mujer.

Ginecología y suelo pélvico: una relación directa

El suelo pélvico forma parte esencial de la salud ginecológica. Estos músculos y ligamentos sostienen útero, vagina, vejiga y recto, por lo que cualquier alteración repercute en la vida íntima, reproductiva y sexual de la mujer. En ginecología, la valoración del suelo pélvico es clave en diferentes momentos:

Después del parto

para prevenir incontinencia y prolapsos.

Durante la menopausia

cuando la falta de estrógenos favorece la debilidad muscular.

En mujeres jóvenes y deportistas

para evitar disfunciones asociadas al impacto físico.

Ante síntomas ginecológicos

como dolor, sequedad o disfunción sexual.

Por eso, el cuidado del suelo pélvico forma parte de la revisión ginecológica integral. El Dr. García Manero detecta, diagnostica y orienta el tratamiento más adecuado, ya sea médico, preventivo o quirúrgico, siempre en coordinación con otros profesionales cuando es necesario.

¿Cuándo acudir a consulta por problemas de suelo pélvico?

No siempre se habla abiertamente de ello, pero los problemas del suelo pélvico son frecuentes en mujeres de todas las edades. Conviene consultar si aparecen:
  • Incontinencia urinaria

    Escapes de orina al reír, toser, hacer deporte o incluso en reposo.

  • Sensación de peso o bulto vaginal

    Síntoma típico del prolapso.

  • Dolor pélvico o molestias en las relaciones sexuales
  • Prevención en la menopausia

    Donde la falta de estrógenos favorece la debilidad muscular.

  • Mujeres deportistas

    (Carrera, saltos, halterofilia), con mayor riesgo de disfunción del suelo pélvico.

Valoración en consulta

La primera visita permite identificar el problema de forma precisa:

Historia clínica detallada

para conocer síntomas, hábitos y antecedentes.

Exploración física adaptada

y siempre realizada con delicadeza.

Ecografía funcional o pruebas específicas

si es necesario.

Plan individualizado,

que puede incluir fisioterapia, tratamiento médico o cirugía.

Opciones de tratamiento

Abordamos los problemas relacionados con el suelo pélvico en función del grado de afectación y a las necesidades de cada mujer:

  • Ejercicios de fortalecimiento:

    para conocer síntomas, hábitos y antecedentes.

  • Fisioterapia especializada en suelo pélvico:

    técnicas manuales, biofeedback y reeducación funcional.

  • Tratamiento médico:

    fármacos para mejorar el control urinario en casos seleccionados.

  • Cirugía reparadora:

    indicada en prolapsos o incontinencias severas que no responden a otras terapias.

  • Ginecoestética con láser o radiofrecuencia:

    procedimientos no invasivos que mejoran el tono, la elasticidad y la función vaginal.

Beneficios de cuidar el suelo pélvico

Mantener un suelo pélvico sano aporta beneficios claros en todas las etapas de la vida:

Prevención y tratamiento de la incontinencia urinaria y fecal.

Reducción del riesgo de prolapso genital.

Mejora de la función sexual y de la calidad de las relaciones íntimas.

Recuperación postparto más rápida y con menos complicaciones.

Bienestar y autonomía en la menopausia y en la edad avanzada.

Preguntas frecuentes

¿Todas las mujeres deben entrenar el suelo pélvico?

Sí. Igual que cuidamos otras partes del cuerpo, el suelo pélvico también necesita ejercicios preventivos.

¿La incontinencia tras el parto o en la menopausia es normal?

Es frecuente, pero no es “normal”. Siempre hay opciones de tratamiento.

¿Se puede mejorar sin cirugía?

En la mayoría de los casos leves y moderados, sí. La fisioterapia y la reeducación ofrecen excelentes resultados.

¿El láser vaginal es seguro?

En la mayoría de los casos leves y moderados, sí. La fisioterapia y la reeducación ofrecen excelentes resultados.

¿Cómo sé si mi suelo pélvico está debilitado?

Si tienes pérdidas de orina, sensación de peso vaginal, molestias en las relaciones o problemas de control, conviene hacer una valoración.
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